domingo, 25 de agosto de 2013

La Comunicación Educativa en el Proceso de Enseñanza - Aprendizaje


Introducción

 

La comunicación es substancial en la vida y en las relaciones de los seres humanos, sobre todo, porque mediante ésta, podemos transmitir cultura y conocimientos de generación en generación, a través de diferentes manifestaciones orales, escritas y de diversos medios, desde los más antiguos hasta los más contemporáneos y tecnológicos.

 

En este trabajo se presenta como primer punto un Ensayo sobre el Lenguaje Educativo, enfocándonos en que el lenguaje es parte esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Abarca temas tales como: el uso de los medios de comunicación en la enseñanza, la comunicación educativa en el aula de clases, características de la comunicación educativa eficaz, el rol del docente como mediador y comunicador y por último, pero no menos importante, la comunicación didáctica en el aula. Si bien es cierto, todos estos temas han sido desarrollados en su apartado, existe una interacción  entre todos pues ciertas características no pueden implementarse en ausencia de otras.

 

Como segundo punto, se hacen algunas recomendaciones sobre las medidas para superar los problemas de comunicación en el proceso de aprendizaje; por último se  elabora un esquema de llaves que explican las características básicas de un docente con orientación clínica o didáctica en la comunicación. 

 



Ensayo

Existe un estrecho vínculo entre comunicación y educación, el mismo se constata a través de todo el acto pedagógico,  y según el modelo educativo asumido por los docentes, que en ocasiones puede ser muy tradicional, otorgándole prevalencia al modelo expositivo, oralista y memorístico, y en otros casos, puede concebirse como un modelo cuyo protagonista principal es el sujeto que aprende y al ambiente y no así, al docente como transmisor de conocimientos.

 

Cabe señalar, que el uso de los medios de comunicación adquiere un rol decisivo ya sea en la aplicación de un modelo como en el otro; es decir, en un modelo centrado en el docente y el oralismo, el uso de los medios reproducirá la unidireccionalidad: el docente que enseña, transmite conocimientos, plantea su punto de vista, es el que sabe todo, versus el dialógico donde se crean espacios para el intercambio, donde el participante es capaz de plantear su punto de vista, discrepar y aprender desde y con los demás.

 

Según la manera como se conciba el binomio comunicación y educación, así mismo se entenderá el uso de los medios de enseñanza. Esto quiere decir que según el modelo educativo que se ponga en práctica, llámese unidireccional o dialógico, será la preponderancia que se le otorgue al acto comunicativo, el cual podrá ser transmisivo, donde el estudiante es considerado receptáculo, tabula rasa, acumulador de contenidos; o por otra parte, se le otorga importancia a la expresión corporal, el intercambio, el ambiente, diálogo, donde el estudiante se constituye en un permanente constructor de su propio aprendizaje, capaz de autorregular su manera de aprender, y sobre todo, consciente de que pertenece a un grupo del cual puede aprender y servir de puente para el aprendizaje de los otros (zona de desarrollo próximo, planteada por Vigotsky).


Ahora bien, el sistema o el docente, pueden en teoría asumir una postura o modelo pedagógico centrado en el estudiante, sin embargo puede seguir aplicando viejos modelos y paradigmas de tipo tradicional, que coartan la comunicación fluida y el intercambio de conocimientos por parte de los actores.

 

En virtud de lo anteriormente descrito, se observa una marcada importancia en los medios de comunicación aplicados a la enseñanza, sin caer, claro está en el fetichismo que a veces, suele asignarse a cierto tipo de medios de comunicación. En este sentido,

es indispensable que todo docente tenga a su alcance medios tecnológicos educativos y un ambiente favorable para la construcción de los conocimientos, lo que optimizará o hará más efectiva la acción comunicativa.  Considerando el hecho de que el docente cuente con estos dos recursos y que además posea habilidades que le permitan ser comprendidos por sus estudiantes, existe una gran posibilidad de alcanzar esta efectividad, pero es necesario saber que para que el mismo tenga este impacto positivo en sus estudiantes debe practicar en primer lugar, la empatía con su clase, ponerse en el lugar de sus estudiantes, hablar su mismo idioma, sin que ello signifique, caer en lunfardos, permitir la manifestaciones desde diferentes formas de expresión, otorgar espacios para expresar de formas particulares las inquietudes, ya sea por medio del lenguaje escrito, oral, corporal, artístico o cualquiera que sea la forma de expresión; además de esto el docente debe ser el principal crítico de su propia práctica pedagógica, realizando los ajustes y cambios necesarios para adaptarse a las necesidades del grupo.

 

Considerando que la función básica del docente es la comunicación, éste debe preocuparse por poseer un dominio de los temas presentados al grupo, de mantener una coherencia al hablar, respetando la correcta sintaxis y dicción de las manifestaciones orales. El tono de voz, su postura, su aptitud y sus gestos adquieren relevancia al momento de dirigirse a sus estudiantes; por medio de cuestionamientos bien desarrollados, de situaciones problemas, de  estudio de casos y muchas otras técnicas, el docente crea el conflicto cognitivo y otorga al estudiante la oportunidad de expresar sus dudas, inquietudes, expectativas, intereses, discrepancias de forma espontánea, pero dirigida. Hay que tener presente que crear estos ambientes para que los estudiantes desarrollen sus habilidades comunicativas y de pensamiento, no justifica, de ninguna manera la improvisación, pues todo acto educativo es intencionado.
 
Según las nuevas perspectivas de la educación, el rol de docente se concibe ya no como transmisor y facilitador, sino como mediador, según el Dr. Daniel Prieto Castillo ”la tarea de mediar termina cuando el otro ha desarrollado las competencias necesarias para seguir por si mismo.”, También establece una serie de habilidades básicas que el docente mediador debe poseer, entre las que se destacan:
 
Con las habilidades para comunicar de manera clara cualquier información.
Que reconoce que ningún tema está agotado
La madurez pedagógica: la capacidad de utilizar en la promoción del aprendizaje los más ricos recursos de comunicación propios de una relación educativa: el sentido de ser educador: sus relaciones presenciales, sus textos, sus grupos, sus contextos, la experiencia y la vida de sus alumnos, su amor por la profesión.
La Comunicabilidad: el logro de las fluidez de las relaciones entre el que media y sus alumnos y entre alumnos, sea cara a carao a distancia espacial o temporal.

 

Podemos concluir entonces que este nuevo rol del docente como mediador está íntimamente relacionado con la comunicación y este nexo cobra valor ante un modelo educativo que potencia la interactividad y conjuga toda la cultura, de manera que sistematiza los saberes ordinarios y los convierte en nuevos aprendizajes. La comunicación es para el docente, lo que la plumilla para el escritor.

 

En esta perspectiva donde queda claramente establecida, la misión y la filosofía de vida que distingue a todo docente, podemos afirmar que el docente no sólo es un profesional de la educación, sino que debe ser además, psicólogo, sociólogo, paidosiquiatra, psiquiatra, enfermero, amigo, tutor y guía espiritual de sus estudiantes, ser un buen comunicador no sólo requiere saber hablar, es importante también, saber escuchar, ser empático y sensible ante la realidad ajena, guardar la confidencialidad y ayudar concretamente.

 

¿Puede el docente mediador ser un bien comunicador al margen de las nuevas perspectivas y corrientes educativas? Es nuestra opinión que esta comunicación se vería limitada, pues no basta sólo con la voluntad, es indispensable poseer las competencias, las herramientas que posibiliten ofrecerle al estudiante alternativas, según su estilo de aprendizaje y las inteligencias que este posea, es decir, el acto comunicativo sirve de plataforma para la aplicabilidad de todas estas estrategias que cobran sentido, a través de la expresión en diferentes formas y asociado a distintos estilos. Este abanico de posibilidades, va marcando el sendero por donde tanto docente como estudiantes, estableces autorregulan su práctica, la mejoran y lograr resolver problemas de su vida diaria, que es el fin al que se aspira con la educación.





Medidas para Superar los Problemas de Comunicación en el

Proceso de Aprendizaje

 
Erradicar el uso del modelo escolástico por parte de los profesores en las aulas de clases.

 

Aun cuando que este modelo fue condenado al destierro por la ciencia pedagógica, el mismo se continua practicando. Este modelo de enseñanza tiene la característica del profesor o maestro como único orador, los estudiantes solo reciben la información en una sola vía, no se permite la retroalimentación ni participación activa del alumno.

 

Para reducir el uso de este método se deben capacitar y motivar a los educadores para que adopten las nuevas normas de enseñanza, la cual permiten la comunicación bidireccional y participación activa, tanto del estudiante como del educador, siendo ambos parte de un mismo entorno donde el estudiante puede aportar opiniones e ideas dentro del marco de los parámetros de la clase, los cuales no deja de ser dirigida por el educador.

 
 Proporcionar al profesor de medios tecnológicos educativos apropiados de una forma eficaz.

 

Con el avance y uso de la tecnología, se ha hecho necesaria la introducción de herramientas tecnológicas en el proceso de aprendizaje. En este punto, no solamente es la utilización de los mismos, sino implementarlos de manera efectiva y sacando el mayor provecho de los mismos. Para poder llegar a esto, se debe capacitar, en primera instancia al educador, para que pueda utilizar la mayor cantidad de recursos tecnológicos como herramientas de apoyo para su labor de enseñanza, la cual le permitirá exponer las ideas de manera más clara e interactivas a sus estudiantes. El uso de computadoras, softwares educativos, extraer información de la internet, la comunicación con sus estudiantes utilizando foros y correos electrónicos para consultas fuera de las horas de clases, optimizan la comunicación entre el profesor y el estudiante. Hoy día, el estudiante no solo recibe información de los educadores, sino también de los medios de comunicación masivos. En este sentido el docente tiene que tomar el rol de mediador entre el estudiante y la compleja red de información que el estudiante recibe. Estas sugerencias se apoyan en la Teoría de la Comunicación que en conjunto con la Teoría de Sistemas y de las Teorías Cognoscitivas del Aprendizaje, son el pilar fundamental de la nueva concepción de la Tecnología Educativa (Castillejo, J: 1986).

 

3.    Lograr una comunicación  clínico-didáctica en el aula de clases.

 

Desde la perspectiva Humanista el docente debe considerar que la comunicación en el aula debe tener carácter clínico o didáctico en el sentido de que el docente tiene que reconocer que su misión es la de optimizar el desarrollo de los aprendizajes, aplicando estrategias y métodos de rigurosidad científica y actuando de una manera profundamente objetiva. Este reconocimiento elimina los convencionalismos de docente prepotentes y agresivos que generan stress en lo estudiantes y promueve la concientización de que la comunicación es un acto en el cual tanto el docente como el estudiante se encuentran entre sí como lo que son seres humanos en un proceso de aprendizaje.

 

Esto se logra incentivando y capacitando al docente a adoptar una orientación clínica o didáctica, lo que lo llevará a desarrollar y cumplir con características básicas como: Sensibilidad Humana, Sentido Común, Creatividad, Laxitud, Cultura Tecnológica y Moral y Ética, las cuales permitirán hacer más eficaz la comunicación en el proceso de aprendizaje, donde de el alumno ve al educador como otro ser humano con sentimientos y principios, tranquilo, equilibrado y accesible, logra ver a alguien que se debe respetar, admirar y de quien se puede inspirar para su desarrollo académico.

 
Problema de los estudiantes en el proceso comunicacional


Durante el proceso de aprendizaje, el docente debe estar alerta al comportamiento de los estudiantes en el acto comunicacional, porque muchas veces a pesar de que ésta última sea realmente didáctica los receptores pueden llegar a ser inconexos. Estos casos se presentan generalmente por ruidos en la comunicación, entendiéndose por ruido cualquier factor que limita o distorsione el mensaje. Los estudiantes pueden generar los siguientes tipos de ruidos:

 
Neurológicos: En estos casos el docente debe ser capaz de detectar este tipo de problemas en la comunicación con el estudiante, como se indica, es una situación neurológica donde el docente no tiene la capacidad de resolver pero si

de detectar con conductas atípicas, las cuales deberán ser referidas a un profesional del ramo para su atención.

 
Psicológicos: En estos casos el docente lo puede detectar bastante rápido, el alumno no distorsiona el mensaje que envía el maestro, el alumno con temor a hablar o con stress en el aula son los característicos que presentan este tipo de ruido. El docente debe darle un poco mas de atención y tratar que  el estudiante baje el stress y pueda así expresar mejor sus ideas con más confianza y libertad, todo esto bajo la recomendaciones del cuerpo de psicólogos del centro educativo.

 

Filtraciones: Este tipo de ruido es mayormente detectado en grados inferiores, donde el alumno, al dar sus respuestas las distorsiona pensando que puede agradar mas al maestro. Para este tipo de ruido el educador de conversar con el alumno para que el mismo de sus respuestas de forma objetiva.

 
Semánticos: Es el estudio del significado en el lenguaje. La mayoría de los mensajes son enviados a través de palabras y éstas eventualmente no son precisas. Muchas palabras, además de tener diferentes significados, a veces pertenecen a un lenguaje técnico o muy especializado. Si el lenguaje en que se recibe el mensaje no es común para el receptor muy probablemente su entendimiento y de hecho su capacidad de respuesta disminuya significativamente. Para reducir este tipo de ruido, el educador debe tener la capacidad de explicar con sinónimos o llevar tema a un plano análogo, de la vida cotidiana del alumno para que pueda el mensaje en su totalidad, para eso cuenta con herramientas tecnológicas y de lenguaje que ayudan para este fin.

 
Sobrecarga: Este tipo de ruido se refiere a la mala distribución que se pretende enviar al alumno, al saturar el canal de comunicación con un exceso se información, el alumno no logra asimilar correctamente dicha información. Esto se puede corregir por parte del educador, distribuyendo de forma proporcional la información enviada, entregándola de forma modular para que el estudiante pueda asimilar toda la información de forma correcta.

 
Juicios de valores: Este tipo de ruido depende de la interpretación del receptor, alumno, si este tuvo alguna situación incómoda con anterioridad con el emisor, maestro, la comunicación se puede ver afectada, por lo cual como juzgue el receptor la información del emisor puede ser un ruido determinante en la comunicación. La credibilidad es un factor importante, si el receptor no cree en el emisor, la comunicación se ve totalmente afectada. Para mitigar este tipo de situaciones, el educador siempre tiene que reflejar confianza y honestidad a sus estudiantes, teniendo buena conducta en todos los sentidos, siendo ejemplo de respeto y credibilidad.

 
Lograr una comunicación didáctica en el aula.

 
Las estrategias y métodos de enseñanzas siempre orientan a actividad comunicacional, las cuales siempre es preparada por el docente quien estimula el desarrollo comunicacional en el marco de la estrategia, o los métodos de enseñanza, sin embargo, hay algunas reglas de carácter general que debe caracterizar a toda expresión verbal del docente.

 

Para que la comunicación y el mensaje sea enviado con propiedad el docente debe tener en cuenta en:

 
La Voz: Buen nivel, control de tono (modulación), buena pronunciación y acentuación de las palabras.

 

Control Visual: El docente debe captar la atención de la clase, para esto la vista acompañada de buena voz son fundamentales. Esto ayuda a mantener la atención en todo momento. Evitar mirar al piso, hablar mirando hacia la pared del fondo del recinto, debe observar a todos los miembros de la clase, mirando fijamente a los ojos al momento de expresar una idea. Tener un buen control visual ha demostrado que sus ideas se proyectan de forma más  coherentes y organizadas y disminuye el uso de muletillas.

 

Control de Movimiento y Expresión Corporal: El docente debe tener presente su leguaje corporal, la postura, la forma como camina, la expresión de su cara, el movimiento de sus manos, como se sienta, sus gestos. Debe tener concordancia entre los movimientos y la expresión corporal debe seguir el curso

del pensamiento; el discurso debe progresar sin precipitaciones, con sencillez, pero con firmeza, con elegancia pero sin actitudes presuntuosas.

 

Cuando estos tres puntos se cumplen las probabilidades de éxito en el proceso son muchos mayores por cuanto se genera una zona de coincidencia con los estudiantes.

 

Todo esto se puede lograr capacitando y ofreciendo cursos y seminarios de proyección.

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